El paro petrolero que comenzó el 1 de abril al norte de Santa Cruz y tiene frenada el 20% de la producción nacional de crudo se convirtió desde ayer en el principal tema a resolver en la agenda del Gobierno para los próximos días.
El paro petrolero que comenzó el 1 de abril al norte de Santa Cruz y tiene frenada el 20% de la producción nacional de crudo se convirtió desde ayer en el principal tema a resolver en la agenda del Gobierno para los próximos días.
Se debe a la suba en el precio local del petróleo, a los impuestos crecen en la misma proporción y representan más de la mitad de los valores en el surtidor, más una leve recomposición en el margen de las refinerías y de las estaciones de servicio.
Las subas van de 1,7% al 2,5% y este año acumulan incrementos del 15% promedio. Los incrementos arrancaron en los surtidores de YPF y se extenderán a Petrobras, Esso y Shell. Incluso podría haber nuevas subas. En Entre Ríos este aumento no impactó, siendo que los precios son superiores a los del gran Buenos Aires.
Los propietarios de las estaciones de servicio amenazaron con volver a hacer un paro. Hay empresarios de algunas provincias propondrían hacerlo en la semana previa a las elecciones del 28 de junio.