No hay forma de que el proteccionismo arancelario que la norma impulsa no sea comprendido como un obstáculo para el desarrollo tecnológico (es decir, económico; es decir, cultural; es decir, educativo) del país.
No hay forma de que el proteccionismo arancelario que la norma impulsa no sea comprendido como un obstáculo para el desarrollo tecnológico (es decir, económico; es decir, cultural; es decir, educativo) del país.