El documento tendría unas 50 páginas de extensión y revelará la dimensión del efecto contaminante de la planta, un aspecto sobre el cual el canciller argentino Héctor Timerman no quiso adelantar ningún dato.
Se espera hoy la difusión del informe sobre el resultado del monitoreo practicado sobre la pastera UPM (Ex – Botnia), ubicada en la margen oriental del río Uruguay, sobre la ciudad de Fray Bentos. El documento tendría unas 50 páginas de extensión y revelará la dimensión del efecto contaminante de la planta, un aspecto sobre el cual el canciller argentino Héctor Timerman no quiso adelantar ningún dato. La información será difundida tanto por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Argentina, como por la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU).
“Vamos a difundir todo lo que se hizo desde el 2 de setiembre, cuando se conformó el comité científico, hasta el 30 de diciembre”, afirmó Timerman.
En una entrevista realizada por Página/12, fue indagado si podía anticipar si se encontró o no contaminación, la respuesta del canciller fue terminante: “Va a estar todo ahí. Se recorrió todo el río Uruguay, se hizo el relevamiento, se avanzó el control del medio ambiente de todo el río, principalmente en Botnia”.
Asimismo, remarcó que fue zanjada la diferencia entre Argentina y Uruguay sobre cómo se realizaban los controles dentro de la planta. “Ya estamos de acuerdo en cómo se va a controlar (UPM, la ex) Botnia. Será un control continuo pero hay que ponerlo en práctica, no es tan sencillo. El lunes (por hoy) difundiremos todo lo que se hizo hasta ahora y se podrá evaluar si es suficiente o no”, sostuvo el funcionario nacional.
La pastera en Colonia
Respecto a la nueva pastera, y si Argentina está de acuerdo con que se construya en la costa uruguaya del río de la Plata, remarcó: “Este era un proyecto de la firma española Ence que se instalaría en Fray Bentos y que en una negociación de (el ex jefe de Gabinete) Alberto Fernández se logró cambiar de lugar. La trasladaron a las afueras de Colonia, en un lugar alejado, que desde la costa argentina no se visualiza. Ese proyecto se presentó recién en 2008 a la CARP, la comisión que administra el Tratado del Río de la Plata. Cada río tiene su tratado, y éste es diferente al del río Uruguay”.
“Argentina decidió en 2009 que, según lo presentado por Uruguay, cumple con el Tratado respecto a la situación del río y tampoco planteamos objeciones sobre la planta que se va a construir en tierra, siempre con la salvaguarda de que si esto se modifica podemos iniciar acciones legales. Después Ence vendió el proyecto y los nuevos dueños todavía no anunciaron qué van a hacer. Entonces Uruguay nos viene a ver para decirnos que lo que va a ir al agua no se modificó, por lo que cumple estrictamente con el Tratado del Río de la Plata”, precisó el canciller.
Finalmente señaló que “lo que está en la tierra sí se va a modificar porque la nueva empresa realizará cambios técnicos. Uruguay, en su momento, nos informará sobre esos cambios. Pero si no hay objeciones, no hay objeciones. No quiero hacer un escándalo de esto. Queremos proteger el medio ambiente y cumplir con los tratados pero de ninguna manera impedir el desarrollo de un país hermano”, aseveró.
La Asamblea salió al cruce del canciller
Dos integrantes de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú advirtieron ayer que el funcionamiento de una nueva papelera, en la margen uruguaya del Río de la Plata, pondrá en riesgo la salud de “la mitad de la población de Argentina” debido a la polución que causaría.
Además, criticaron al canciller Timerman de “no saber leer” el tratado bilateral del curso hídrico, porque la instalación de la empresa Montes del Plata viola su “articulado”. “No se tiene en cuenta el peso de la contaminación aérea”, se quejó el asambleísta José Pouler, quien recordó que “científicos argentinos dijeron” que es la vía de contaminación ambiental “más preocupante” en el caso de la planta de la ex Botnia, actual UPM. Pouler dijo que los expertos, en su momento, argumentaron que durante “más de la mitad del año los vientos soplan del lado del océano, del mar, hacia el continente”.
Por su parte, el asambleísta Oscar Vargas recordó que Timeman exhortó a los miembros de la Asamblea a que lo llamen para conocer sus inquietudes de manera personal, pero nos los recibe. “Tenemos la intención de tener una reunión, lo que pasa es que el canciller no nos atiende”, se quejó.
Una nueva mancha
Varios navegantes observaron el sábado alrededor de las 17, una extraña mancha que nacía “como un ojo” arriba del caño difusor de la pastera UPM ex Botnia. “La mancha era de un color amarronado, como un batido de café con leche, con algunas formaciones blancas y tenía un fuerte olor a ácido”, describió el asambleísta Jorge Fritzler, quien fue uno de los primeros en observarla junto a otros como Raúl Almeida. “No se trataba a nuestro entender de algas, sino de una mancha con un compuesto químico amarronado”, quien describió también un fuerte olor nauseabundo.(El Once Digital)






