Mediante una campaña del gobierno provincial, el Registro Nacional de Información de Personas Menores Extraviadas recordó que está en funcionamiento la línea gratuita 0800-122-2442 donde pueden comunicarse datos de niños, niñas y adolescentes extraviados, sustraídos o abandonados.
“Un niño perdido es una persona que corre grave riesgo de vida. Es el ser humano más vulnerable e indefenso. Está expuesto a toda clase de peligros que no puede imaginar, Por eso, un niño perdido es una urgencia para la sociedad y una prioridad del Estado para encontrarlo en el menor tiempo posible”, reza un afiche del Registro Nacional de Información de Personas Menores Extraviadas.
Ante la desaparición de un menor, se recomienda contactarse con amigos, familiares, maestros, vecinos o personas que puedan brindar algún dato que facilite su búsqueda, además de hacer la denuncia en la comisaría del barrio en el juzgado de turno.
Pueden realizar la denuncia los padres y madres, o los responsables de las instituciones a las que concurre el niño habitualmente, como escuela, hospital, comedor comunitario u organización barrial, entre otras.
Al realizar la denuncia se recomienda brindar la mayor cantidad de datos sobre el chico: fecha de nacimiento, domicilio, dónde y cuándo se lo vio por última vez y la ropa que llevaba puesta, una foto, número de teléfono de quienes denuncian o de alguna persona cercana con la que pudiera contactarse.
Asimismo, se indica que la Policía y los fiscales están obligados a recibir la denuncia de manera inmediata y que ante una respuesta negativa se debe informar al 0800-122-2442.
El organismo nacional
Desde 2003 existe en Argentina el Registro Nacional de Información de Personas Menores extraviadas que se incorporó a la Dirección Nacional de Atención a Grupos en Situación de Vulnerabilidad, dependiente del a Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
Fue concebido originalmente como una herramienta de política criminal y como auxiliar de la Justicia Penal y de Menores, puesto que la información que brinda ayuda a identificar y perseguir delitos que tienen como víctimas a niñas, niños y adolescentes, ya sea las apropiaciones ilegales, la venta y el tráfico de bebés, y la trata con fines de explotación sexual y laboral infantil.
Además, el registro debe y puede desarrollarse como instrumento para el diseño y ejecución de las políticas públicas dirigidas a la protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, porque centraliza y archiva información valiosa que permite identificar, para prevenir y asistir situaciones de vulnerabilidad social o de negligencia, maltrato y abusointrafamiliar e institucional, que afectan a los niños, niñas o adolescentes y constituyen graves problemas sociales, aunque no necesariamente configuren figuras delictivas.
El Registro tiene por objetivo centralizar, organizar y entrecruzar la información de todo el país en una base de datos, sobre las niñas, niños y adolescentes que son buscados por sus familiares o adultos responsables de su cuidado, con la correspondiente a aquéllos que son encontrados en la vía pública o se hallan alojados en instituciones de asistencia y resguardo sin datos de filiación o identificación, y también, con los resultados de las búsquedas emprendidas por los organismos pertinentes (policía, fiscalías y juzgados intervinientes).






