Un veterinario realizó el seguimiento de descomposición que arrojó la presencia de una bacteria que se encuentra en el suelo. En épocas de engorde e importantes lluvias surge y provoca, además de la muerte súbita del ganado, la eliminación de órganos.
Mucha inquietud provocó las distintas publicaciones sobre el hallazgo de vacas mutiladas en distintas zonas de la provincia. A partir de un animal que fue encontrado muerto en un campo de Colonia Belgrano departamento Chajarí, el veterinario Patricio Norman realizó un seguimiento de descomposición y éste derivó en la presencia de una bacteria que se encuentra en el suelo la cual en épocas de engorde e importantes lluvias surge y provoca, además de la muerte súbita del ganado, la eliminación de algunos órganos.
Durante estos meses, en el departamento Chajarí fueron halladas 3 vacunos muertos donde en dos casos se encontraban mutilados. “En el transcurso que habían muerto las dos vacas anteriores hasta la tercera no vacunamos, no hicimos nada, y cuando encontramos el nuevo cadáver el 4 de junio, éste no presentaba ninguna mutilación, sí encontramos todas las evidencias de un animal que muere por una septicemia producida por clostril, es decir que se encontraba en el cuerpo una gran actividad microbiana, formación de edema, un rigor mortis muy pronunciado y formación de gas. A simple vista esa muerte se debe a la presencia de clostrimia, son unos microorganismos que conviven con el animal, se encuentran en el suelo, es una enfermedad que está presente, pero en determinadas circunstancias y situaciones, se desarrollan, proliferan y pueden llegar adquirir un valor patógeno muy importante, generalmente se dan las condiciones y en épocas de muy buena alimentación y luego de las lluvias”, explicó a FM Libertad de Cahajarí.
“El último cadáver hacía 24 horas había muerto, la vaca es un rumiante, tiene una cuba de fermentación que está poblada de bacterias, la bacteria va por vía oral, hay muchísimas clases de clostril, en esta vaca que encontré pude filmar la actividad microbiana y destruye todo. Es una bacteria anaerobia, quiere decir que para proliferar ella necesita poco oxígeno, y en un animal gordo esto, por diferentes motivos, se da. Esta vaca estaba preñada grande, y en este caso la ubre concentra mucho calor con lo cual éste era un campo muy propicio”.
“Esto sucedió el 4 de junio, para el día 6 encontramos la ausencia de los pezones, además de las moscas y larvas, para el día 8 ya no tenía la ubre y tenía lo que parecía un corte y le faltaba la quijada y la lengua. Son toxinas histolyticas, no es fácil aislar una toxina como esta porque está presente en la naturaleza, el consejo es vacunar si o si, asesorarse con el veterinario y si uno investiga las condiciones ideales para que esto no se produzca, tiene que evitarse”, continuó el profesional.
Con respecto a las fracturas que encontraba el segundo cadáver tanto en la cabeza como también la quebradura de los hioides, Norman enfatizó: “La explicación referente a el cadáver anterior que estaban quebrados los hioides y también después encontramos una quebradura en el cráneo, esto se debe a los reflejos de la vaca antes de la muerte, puede llegar a pegar un cabezazo muy fuerte en el intento por pararse. Lo de la lengua se puede considerar una actividad posterior de alguna bacteria pero las demás fracturas son porque a pesar de que la muerte de la vaca, es una muerte súbita, el intento por ponerse de pie lo inicia por la cabeza”, finalizó el veterinario. (Fuente: Chajarí al Día)










