La Comisión Permanente del Episcopado argentino mantendrá su primer encuentro del año desde hoy. Se espera una opinión sobre la disputa entre el Estado y el Poder Judicial y Legislativo a partir de distintas restricciones a la idea de usar reservas para pagar deudas.
La comisión permanente del Episcopado argentino, que preside el cardenal Jorge Bergoglio, se reunirá desde hoy, por primera vez en el año, “atenta” a la crisis política derivada del uso de reservas del Banco Central para pagar obligaciones de la deuda externa.
“Esta situación preocupa a los obispos”, reiteró el vocero episcopal, sacerdote Jorge Oesterheld. El portavoz eclesiástico no precisó, sin embargo, si el Episcopado iba a pronunciarse o iba a optar por “un gesto” ante el choque de la presidente Cristina Kirchner con los poderes legislativos y judicial, por los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).
El encuentro tendrá lugar en la sede episcopal de Suipacha 1032, del barrio de Retiro, donde una veintena de obispos analizará durante dos días cuestiones relativas al accionar pastoral de la Iglesia. Asimismo, se prevé que hoy intercambien posiciones sobre la crisis derivada de los DNU del oficialismo.
En ese espacio, los obispos evaluarán si emiten un documento exhortando al diálogo como “herramienta indispensable para la solución de conflictos” o encarar gestiones reservadas con la dirigencia política para llamarlos a “un comportamiento responsable”. Un vocero episcopal dijo que también pueden optar por “llamarse a silencio”.
Sin embargo, fuentes eclesiásticas consultadas insistieron en que “crece la idea” de un pronunciamiento escrito. El borrador sobre el que se trabaja, trascendió, prevé consideraciones tanto sobre “el modo” cómo el gobierno hace uso de las facultades que le confiere la Constitución para dictar DNU, como sobre el accionar legislativo de la oposición y la necesidad de obedecer los fallos judiciales.
La posible declaración puede incluir además párrafos de documentos episcopales anteriores, en particular de “La Nación requiere un gesto de grandeza”, de junio de 2008, y “Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad”, de noviembre de 2008. En esos textos, los obispos subrayaron la necesidad de abrir instancias de diálogo, deponer los intereses partidarios y de grupos en pos del bien común y promover una autonomía de los poderes del Estado, al sostener que esa independencia es “imprescindible” para el ejercicio de la democracia. (Infobae)










