Tras haber superado ampliamente el nivel de desborde provocando serios inconvenientes, desde comienzo de mes, el riacho Victoria se encuentra en bajante encontrándose en un nivel estable.
Aunque crecido y desolado debido a que por la creciente todas las embarcaciones tuvieron que trasladarse a un lugar seguro, el riacho Victoria que marcó su pico en 6,64, inició el mes con descenso, marcando en la jornada 6,16 en bajante.
Esta alentadora situación trae alivio a los pobladores de las zonas costeras que se vieron afectados por las aguas que ingresaron a sus hogares y que ante tal situación tuvieron que autoevacuarse. Los especialistas estiman que esta tendencia de baja continúe progresivamente y que en el transcurso de los días la situación quede totalmente normalizada.










