El Ejecutivo tendría que haber aplicado la norma a partir de los 60 días de aprobada. Desde el mes de octubre de 2009 “Todavía no tenemos la reglamentación de esta Ordenanza que sería importante lograrla”, destacaba el edil José Molla.
El 21 de octubre de 2009 en la sesión ordinaria desarrollada por el Honorable Concejo Deliberante, se aprobó el Proyecto de Ordenanza de autoría del edil José Molla (Bloque Peronista) el cual prohíbe la fabricación, depósito, uso, almacenamiento, de productos agroquímicos dentro de un sector del ejido de la ciudad comprendido por el arroyo El Ceibo (3,5 Km del casco urbano) y la línea imaginaría trazada por el riacho Victoria, teniendo como premisa “preservar la posibilidad de que exista contaminación en los centros de población”, destacaba Molla antes de su aprobación.
El tiempo pasó y por estos días distintos sectores que colaboraron con el contenido de esta Ordenanza, comenzaron a preguntarse qué pasaba con su aplicación y ejecución que dependía del Poder Ejecutivo, que según Molla nunca fue promulgada “pero como toda ordenanza, pasando los 8 días hábiles si el Ejecutivo no hace expresa su veto, la misma queda promulgada igualmente”.
“La ordenanza en uno de sus artículos obligaba al Departamento Ejecutivo a que produjera la reglamentación en 60 días. Esto no sucedió y a la fecha estamos excediendo este plazo y todavía no se ha reglamentado. Hubo gente que supo de la existencia de la Ordenanza y que lo planteó como una cosa que estaba bien lograda desde el Concejo Deliberante, en el trabajo para la conformación se logró una conciencia social con respecto a la aplicación de esta ordenanza; por ello, hoy existen personas que están reclamando la aplicación de la misma y su reglamentación.
Sobre este sentido, Molla explicó que: “El articulado decía que se prohibía el depósito, almacenamiento y circulación pulverizadores en el radio delimitado por el arroyo El Ceibo y el riacho Victoria”, pero que todavía el Ejecutivo no había implementado una reglamentación para que esto se lleve a cabo.
En tal sentido destacó que la aplicación de esta Ordenanza contaba con plazos para “darle tiempo suficiente a los comerciantes o a quienes tienen sus galpones en el centro de la ciudad donde guardan máquinas fumigadoras o pulverizadoras, para que se trasladen a otros lugares donde está permitido su instalación”, pero si el Ejecutivo continúa dilatando la aplicación de la Ordenanza el trabajo habría sido en vano porque en Victoria existen casos de accidentes con agroquímicos pero que no se han difundido.










