El presidente de Newell’s, Guillermo Lorente, y el titular de Rosario Central, Horacio Usandizaga, se reunieron en la municipalidad con el intendente, Miguel Lifschitz, para dar un mensaje de paz a los simpatizantes que concurrirán el domingo al clásico rosarino.
“Queremos que esto sea un fiesta para todo Rosario, que los hinchas sepan que es un partido de fútbol y un ejemplo
que sirva para que la cancha sea un verdadero espectáculo”, declaró Lorente.
El titular rojinegro agregó que si el domingo “el partido es una fiesta” y no hay hechos de violencia es probable que se arregle un amistoso de verano entre los dos equipos, ya que “económicamente será beneficioso para los dos”.
Por su parte, Usandizaga expresó su ilusión de que Central consiga ganar el clásico de la ciudad y resaltó que “lo más importante del domingo es que no haya violencia”.
“Que la gente aliente todo lo que quiera y hasta alguna mala palabrita está bien, pero nunca la violencia. Hay que saber ganar y perder”, aseguró presidente de Central.
En el encuentro, el intendente Lifschitz planteó la idea de que tanto Newell’s como Central participen de algún torneo de pretemporada, teniendo en cuenta la masiva concurrencia que tienen de ambas hinchadas.










