Escribe Cesar H. Zuccotti.
Entre las transformaciones ocurridas en el país en los ultimos 30 años, se produjo un profundo deterioro de la educación. El incremento de la pobreza, la marginalidad y las desigualdades sociales y en forma simultánea el aumento de la escolarización especialmente en el secundario, generaron como resultado, una situación de segregación que consistio en la concentración de sectores medios y altos en la escuela privada, quedando la escuela pública para los sectores mas pobres.
Una de las consecuencias mas tangibles de este proceso, es el descenso sostenido en los resultados de los aprendizajes de los alumnos. Argentina descendio al 6º lugar en el ranking de evaluacion de paises latinoamericanos realizado por la Unesco, delante nuestro estan Cuba, Costa Rica, Chile, Uruguay, entre otros, la provincia de Entre Rios descendio del 2º al 10º lugar entre sus pares , entre los años 2001 y 2006. La infancia aseada, disciplinada y prolija que concurría a la escuela publica , hasta la década de los 80, fué mutando en consonancia con las transformaciones producidas en la sociedad. Los maestros fueron verdaderos símbolos omnipresentes , de un estado activo que desde los comienzos del siglo se habia impuesto generar las condiciones básicas para que a traves de una educacion publica igualitaria y de calidad se garantizara el ascenso social y la posibilidad de superación de todos los argentinos y en especial se eliminaran las asimetrias sociales que condicionaban a los mas pobres.
La educacion pudo ser universal , obligatoria pero tambien de calidad. Hoy a partir de las transformaciones, producidas en la sociedad y de la aparicion de condiciones de marginalidad, pobreza y fragmentación, quienes acceden a la escuela, no plantean demandas inherentes al saber, sino qe en muchos casos requieren perentoriamente, por atención;en el aspecto social, emocional, sanitario, alimentario, que una escuela deteriorada y sin recursos materiales no puede afrontar. Este no es el rol de los docentes , que cotidianamente tratan de cubrir, con enormes carencias y limitaciones que no les son imputables. El estado imagina y supone que la escuela debe ser un muro de contención social y que la producción de saberes y la función de enseñar son actividades complementarias o anexas.
Si hoy se puede afirmar sin dudas , que la educación primaria ha saldado una deuda en el sentido de garantizar una alta cobertura de la tasa de escolarizacion, que en el país asciende al 98, 1%(censo indec 2001)el problema mayor que persiste y se agrava , es la gran desigualdad educativa que se registra en todo el país. La calidad educativa, el tiempo de clase, la disponibilidad de recursos, la posibilidad cierta de los docentes, de acceder a una formacion adecuada, varía en gran medida entre las distintas provincias, aun entre regiones de una misma provincia y por supuesto entre sectores sociales.
El sistema educativo indudablemente se tiene que desplegar en un ámbito muy extenso , que presenta obstáculos y dificultades , que que al no ser adecuadamente tratados , impiden obtener una calidad educativa homogénea. Estas condiciones relativizan la posibilidad cierta , de lograr los objetivos de calidad en el aprendizaje, capacitacion adecuada e igualdad de oportunidades.
Como hoy el gobierno le asigna a la escuela , la función de asistencia, de alimentación, de prevención, y sosten de las necesidades básicas mas impostergables del alumnado, se continúa generando un impacto negativo, sobre lo que debiera ser la actividad específica de los docentes , que es la de enseñar.
El perjuicio mayor de este circulo vicioso, es para la sociedad en general y para los sectores mas vulnerabes y desprotegidos en particular, por que si no pueden reparar ni desnivelar este proceso , que cada dia les resulta mas gravoso, y los condena a peores condiciones. La iniciativa y la conduccion de de un proceso que apunte a revertir esta situación , debe plantearse a traves de la elaboración de politicas de estado , que se proyecten con estabilidad y consenso en el tiempo.




