El 43 por ciento de los argentinos prefiere pedir prestado dinero a un familiar y el 19 por ciento a un amigo, ante la necesidad de cancelar una deuda menor o de enfrentar algún gasto imprevisto.
Se trata de un estudio de TNS Gallup Argentina llamado Encuesta de Vulnerabilidad Financiera y Conocimiento sobre Finanzas, desarrollada con profesores de Harvard Business School y de Dartmouth College.
“Los resultados nos muestran la fuerza que tiene la familia y la amistad en nuestro país, ya que además de fuente de consejo, compañía y afecto, aparecen como la principal fuente de financiación ante necesidades imprevistas”, explicó la directora de Investigaciones de TNS Argentina, Constanza Cilley.
A través de esta encuesta, se les consultó a los participantes respecto de las opciones a las que pueden echar mano a la hora de necesitar cubrir un gasto imprevisto de 2000 pesos de un mes a otro.
En tal sentido, un 43 por ciento señaló que acudiría a un pedido de préstamos o ayuda de familiares, un 19 por ciento que recurriría a sus amigos, y la misma cifra que utilizaría ahorros.
Sólo el 16 por ciento mencionó la opción de sacar un préstamo sin garantía, y menos del 10 por ciento que acudiría a fuentes de financiamiento alternativas, como horas extras, un segundo empleo, vender cosas excepto la casa, obtener un adelanto de sueldo, usar tarjetas de crédito, empeñarse, sacar un crédito usando la casa como garantía o una segunda hipoteca, o vender inversiones.
La encuesta consultó también a los participantes sobre la posibilidad de conseguir ese dinero.
Al respecto, el 55 por ciento afirmó que podría conseguirlos, el 34 por ciento que se vería imposibilitado y un 11 por ciento no supo qué contestar.
La encuesta fue publicada por el portal Infobaeprofesional.com, que detalló que al analizar los resultados entre los distintos segmentos sociodemográficos, los hombres afirmaron con mayor frecuencia que las mujeres estar seguros de conseguir el dinero, 59 versus 50 por ciento.
A su vez, las respuestas afirmativas aumentan según crece el nivel educativo.
Es así que, el 82 por ciento de los universitarios se mostraron confiados en conseguir el dinero para paliar un imprevisto, contra un 67 por ciento de personas con nivel secundarios y un 42 con primario.
También a mayor nivel socioeconómico creció la confianza al respecto, dado que el 90 por ciento de la clase alta y media alta se manifestó en forma positiva, contra un 70 por ciento de la clase media y un 41 por ciento en la clase baja.
Algo similar sucedió en la Capital Federal respecto del GBA y el Interior del país, con el 85 por ciento, contra el 50 y 51 por ciento, respectivamente. NA.









