Luis Peñafiel (31) se convirtió en el único argentino, según los registros conocidos hasta hoy, cuya cuenta de Hotmail fue hackeada junto a 10 correos más de todo el mundo. Es mendocino nació en Tunuyán y su trabajo se vio comprometido con la pérdida de su casilla de correo.
“El martes por la mañana intenté abrir el mail y no pude porque me rechazaba la contraseña. Intente varias veces y no pude”, dijo Luis, quien trabaja como editor del Magazine del Valle de Uco de este diario.
La noticia de que más de 10 mil cuentas de correo de Hotmail habían sido hackeadas y sus contraseñas publicadas en
una web dio la vuelta al mundo. Si bien desde Microsoft confirmaban ayer que no tenían registro de que alguna cuenta argentina fuera damnificada, no tardó en aparecer el primer caso.
Luis intentó una y otra vez ingresar a la casilla de mail que mantiene desde hace 9 años sin ningún resultado. Allí tiene todos los datos de sus contactos y recibe todo tipo de información vinculada al trabajo. Cuando intentó recuperar la contraseña, el sistema le avisó que se le había mandado la clave a la misma casilla a la que no podía ingresar.
“Nunca me salía la pregunta secreta que generalmente hace Hotmail. Me avisaba que me iban a mandar la clave al correo pero evidentemente no podía meterme en el correo para rescatar la contraseña”, contó preocupado Peñafiel, quien tuvo que improvisar para poder seguir trabajando.
Rápidamente se contactó con distintas personas con las que se relaciona diariamente para que le envíen la información a otra casilla. “Tenía que cerrar varios trabajos que tenia ahí adentro y no pude hacerlo. Mucha de la información que me llega ahí no tengo manera de reconstruirla, voy a perder muchas cosas”, se lamentó en diálogo con diariouno.com.ar.
La primera reacción que tuvo al no poder entrar fue utilizar varias computadoras para ver si se trataba de algún defecto de la máquina, pero los resultados fueron los mismos. Se contactó con un conocido que, según pudo corroborar en alguna oportunidad, conocía algunos trucos para averiguar contraseñas de correos e ingresar. Pero la única respuesta que tuvo fue que era imposible entrar ya que su cuenta “había sido violada”.
“Violaron mi intimida, no sé si ahora hay alguien leyendo mis mail. Perdí la agenda de contactos de 9 años de trabajo”, confesó Peñafiel desesperanzado.
Las más de 10 mil cuentas de correo que fueron hacheadas de Hotmail comenzaban con la letra A y B, como era el caso de Luis. La técnica que utilizaron es la de “pishing”, donde se utilizan falsos sitios de internet para que los usuarios revelen sus datos personales como cuentas de banco o claves de acceso y contraseñas.
Los datos de las cuentas hackeadas fueron publicados en un blog pero rápidamente desaparecieron. Poco tiempo después se supo que Gmail y Yahoo también sufrieron ataques de ese tipo. (Diario uno)










