Se trata del sector que conduce el ex senador nacional Héctor Maya y que en las últimas elecciones se ubicó en el cuarto lugar, detrás de otra propuesta de centro derecha, como Unión PRO. Desde el sector se comunicó que el próximo jueves se efectuarán dos reuniones.
Informaron que han tomado contacto con la Justicia Electoral provincial y nacional, “en la búsqueda de finalizar los requisitos formales para el reconocimiento definitivo del Peronismo Disidente”, que participó en las últimas elecciones del 28 de junio con la lista número 505, el nombre “Frente Popular Disidente” y que se alzó con unos 50 mil votos.
Maya destacó – no obstante – que están trabajando “por la unidad del peronismo”, algo que cobra un significado especial si se toma en cuenta que en los últimos comicios el Partido Justicialista de Entre Ríos, con el nombre Frente Justicialista Entrerriano, perdió por apenas 4 mil votos con la propuesta del Acuerdo Cívico y Social que encabezó el radicalismo en alianza con la Coalición Cívica y sectores de la dirigencia agropecuaria. Aunque la aritmética poco cuenta en un dinámico contexto político como el actual, en el que la contradicción principal en el peronismo de Entre Ríos pasa por el enfrentamiento que mantienen el gobernador Sergio Urribarri y su antecesor, Jorge Busti.
Pero además, la posición de Maya es difícil de encuadrar en la pulseada que se expresó entre las dos grandes facciones del PJ en la celebración del pasado 17 de octubre. Como representante de un sector del peronismo que nunca se subió al colectivo kirchnerista, hubiera resultado natural ver a Maya compartiendo el palco del Día de la Lealtad en Obras Sanitarias con su compañero de fórmula presidencial en 2007, el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá, u otros exponentes de la derecha peronista como el misionero Ramón Puerta o el salteño Juan Carlos Romero. Incluso para acompañar a Felipe Solá, con quien buscó referenciarse cuando el bonaerense era en Unión PRO – junto a Mauricio Macri y Francisco de Narváez – la pata más peronista de la tríada de la opción de centro derecha para las elecciones del 28 de junio, y por eso mismo recibía de Busti durísimas críticas.
En este inestable escenario, Maya persiste en seguir al margen de la pelea grande en el PJ, con una posición que en el orden nacional enfrenta como siempre al kirchnerismo, pero en la provincia no condena a su principal referente, el gobernador Urribarri y mantiene distancia de Busti y de su nuevo socio del peronismo disidente, Augusto Alasino.
El dirigente de Gualeguaychú cree que el camino a la unidad del peronismo “está vinculado a la tarea de gobierno, que debe reformularse, para gobernar bien”, y “restablecer la democracia, que significa terminar con el financiamiento de la política y los aparatos, reducir la pobreza, generar fuentes de trabajo y salarios justos”. Una declaración de principios que puede aplicarse como crítica a prácticamente todo el arco político que ocupa u ocupó responsabilidades de gestión.
Reuniones
Desde el sector se comunicó que el próximo jueves se efectuarán dos reuniones del Peronismo Disidente, una en la ciudad de Paraná y otra en Cerrito.
También se hizo conocer que el lunes 9 de noviembre se efectuará una reunión organizativa en Viale, conforme se programó a comienzos de octubre en María Grande, donde deliberó la coordinadora de Paraná Campaña. En esta reunión se definirá la fecha del Congreso Provincial del Peronismo Disidente Entrerriano, que se podría realizar el sábado 21 de noviembre en la ciudad de Paraná. (Página Política)




