D Elia canceló la convocatoria que había hecho para el cierre de los comicios, pero los diputados Carlos Kunkel y Edgardo Depetri no levantaron la marcha. A partir de las 19, el oficialismo se reunirá en la plaza para esperar el escrutinio. “Vamos a ir a celebrar como en todas las elecciones”, dicen sus allegados.
Pese a que el líder piquetero Luis D´Elía canceló la convocatoria kirchnerista a la Plaza de Mayo para seguir el escrutinio de las elecciones legislativas, el oficialismo mantiene su llamado a copar la plaza a partir de las 19.
Los diputados kirchneristas Carlos Kunkel y Edgardo Depetri no levantaron la marcha convocada para el domingo próximo en la Plaza de Mayo con el pretexto de celebrar el triunfo tras las elecciones legislativas.
“Nosotros vamos a ir a la Plaza de Mayo a celebrar como en todas las elecciones”, aseguró según el diario La Nación, un allegado a esos legisladores. Se trata de dirigentes que siempre actúan con el beneplácito del ex presidente Néstor Kirchner, candidato a diputado por el Frente para la Victoria.
“No vamos a hacer anuncios y si nos preguntan no diremos nada. Pero estaremos en la plaza el domingo”, agregó la fuente kirchnerista.
El llamado a esa marcha generó controversia en la Casa Rosada. El jefe del Gabinete, Sergio Massa, y el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, manifestaron públicamente su rechazo a ese tipo de convocatorias.
En cambio, Kunkel ratificó que la había convocado y dijo que ello obedecía a informaciones sobre eventuales protestas y cacerolazos que sectores opositores estaban organizando para la noche del domingo. El trasfondo de la convocatoria tenía un significado de potencial enfrentamiento a los sectores antikirchneristas. Ello hizo temer por eventuales hechos de violencia.
D´Elía dijo públicamente que levantaba la concentración porque su figura está identificada con las agresiones a manifestantes del campo que se produjeron durante el conflicto rural.
Es por ello que el kirchnerismo decidió desplazar a D´Elía de la organización, pero la sostuvo bajo el control de Kunkel y de Depetri, lo cual podría generar mayores controversias dentro de la administración kirchnerista.










